Historia

El Grupo Tortuguero, inicia su red social en las comunidades costeras de la Península de Baja California, México. El origen de  este movimiento  se sitúa en  1992, cuando un par de estudiantes de doctorado de origen estadounidense (Jeffrey A. Seminoff y Wallace J. Nichols), con el interés de realizar su trabajo de investigación con tortugas marinas, organizaron un viaje  de prospección a las costas de México. Visitaron y conocieron  los programas de conservación de tortugas marinas en este país. Algunos de ellos, en operación desde mediados de los 60’s y 70’s. El gobierno de México y posteriormente universidades, organizaciones civiles e iniciativa  privada desarrollaban y promovían estas actividades. Ellos encontraron que la mayoría de los más de 50 programas de conservación se orientaban a cuidar y proteger a las tortugas marinas y las nidadas, asegurando el incremento en la producción de crías. Sin embargo, también se dieron cuenta que los trabajos de conservación y de monitoreo en la zona marina y costera, que es donde transcurre el mayor  tiempo de vida de las tortugas marinas eran escasos y no habían tenido continuidad. 

Desde entonces se dedicaron a realizar estudios de tortugas marinas dentro del mar, a pesar de los comentarios de los especialistas quienes decían que las tortugas marinas en México estaban extintas, se dieron a la tarea de imprimir unas playeras, con dinero propio, para venderlas y así poder emprender el viaje. Con solamente  500 dólares y una camioneta llegaron a Baja California Sur, donde habían grandes cifras de pesca de tortugas y comenzaron a recopilar información en torno a la vida de las tortugas marinas en el mar. Primero fueron a visitar a Juan de La Cruz, en la comunidad de El Juncalito, para preguntar sí él los podía ayudar a verificar si había tortugas, pero se encontraron con que había que conseguir  permisos especiales para trabajar con tortugas marinas y mientras se realizaban dichos trámites fueron a Loreto a capturar una tortuga prieta, sin permisos, la midieron con las manos, regresaron la tortuga al mar y convencidos de que sí había tortugas marinas en el Golfo de California, regresaron a la Universidad y consiguieron una beca con la asociación “Earth Watch” para empezar a trabajar en La Península de Baja California con tortugas en Bahía de Los Ángeles, Loreto, San Carlos, San Ignacio, Punta Abreojos y Laguna Ojo de Liebre haciendo los primeros monitoreos, marcando a las tortugas con placas y poniendo transmisores, fue entonces, cuando las otras comunidades comenzaron a interesarse por los trabajos hechos y la red comenzó a formarse.

En 1999, Wallace J. Nichols y Jeffrey A. Seminoff, decidieron hacer la primera reunión con toda la gente que ayudaba informalmente como voluntarios y consiguieron una beca de 1000 dólares  para reunir 45 personas de 8 comunidades en Loreto. En esa reunión, todos tenían la misma voz, no había jefes, todos eran individuos interesados en la conservación de las tortugas marinas y al final se votó por un nombre simple para volverse a reunir el próximo año: GRUPO TORTUGUERO. Al año siguiente asistieron casi el doble de participantes a compartir su información. Actualmente más de 15 años después el GTC sigue funcionando de la misma manera.

El Grupo Tortuguero no es un grupo excluyente, no importa si comiste o comes tortugas, todos pueden participar. Lo que importa es lo que harás el día de mañana. Lo que importa es tu compromiso con las tortugas.

Las comunidades se fueron integrando al grupo  por iniciativa propia y aunque en algunas ocasiones se invitaron a grupos claves, la participación de todos fue incrementándose al ver el compromiso y la entrega de todos los que ya participaban.  Fue así como en la tercera reunión en el entonces, Hotel La Pinta de Loreto, se pidió levantar la mano a todos aquellos que hubieran salvado la vida de, al menos, una tortuga ese año. Cuando se hizo la pregunta de quién había salvado tortugas el año anterior, al principio se hizo un silencio, que se rompió en cuanto un pescador dijo que había sacado una prieta de su red y todos comenzaron a dar sus cifras orgullosos, logrando que al día de hoy haya un registro mayor a 100 tortugas salvadas por año. Y fue así como el Grupo Tortuguero comenzó; como un pequeño grupo de personas valientes y comprometidas que fue creciendo hasta alcanzar la proyección que al día de hoy tiene frente a todos los sectores: comunidades, organizaciones de la sociedad civil,  científicos y órganos gubernamentales.

Ante la convocatoria tan amplia y las necesidades crecientes del grupo, WILDCOAST, una ONG formada por Serge Dedina junto con J. Nichols, empezó a administrar las actividades del GTC más formalmente, contratando a un coordinador, puesto que fueron ocupando varias personas, para esto se pensó en que la persona que ocupara dicho compromiso entendiera y comprendiera el lenguaje de un pescador, por eso a la fecha son tres pescadores quienes han ocupado este puesto. Después de un tiempo fue Pro Península quien tomó las riendas de la administración, aumentó el staff y formalizó los proyectos. En el 2007, cuando surge la necesidad de formalizar el grupo legalmente para poder continuar protegiendo a las tortugas marinas desde todos los ámbitos, Pro Península, ayudó y facilitó la constitución del Grupo Tortuguero de las Californias como Asociación Civil.

A partir de que el GTC se formó como una A.C. su influencia dentro de la Península y otras zonas del país (sobretodo Sinaloa y Sonora) fue creciendo más y más.

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